viernes, 24 de abril de 2009

El gran dictador, Charles Chaplin



Escena de El gran dictador


Película en blanco y negro de 1940, El gran dictador, dirigida e interpretada por Charlie Chaplin, es una parodia de la dictadura encarnada por Adolf Hitler en la Alemania de la década de 1930. Un barbero judío, amnésico tras la I Guerra Mundial, guarda un gran parecido físico con el tirano.

Sinopsis

Un barbero judío que combatió con el ejército de Tomania en la primera guerra mundial vuelve a su casa años después del fin del conflicto. Amnésico a causa de un accidente de avión, no recuerda prácticamente nada de su vida pasada y no conoce la situación política actual del país: Adenoid Hynkel, un dictador fascista y racista, ha llegado al poder y ha iniciado la persecución del pueblo judío, a quien considera responsable de la situación de crisis que vive el país. Paralelamente, Hynkel y sus colaboradores han empezado a preparar una ofensiva militar destinada a la conquista de todo el mundo.


El gran dictador y el inicio de la segunda guerra mundial

El gran dictador es la primera película hablada de Charles Chaplin, y el film con qué este actor y director se adentra en los terrenos realistas y dramáticos que caracterizarán buena parte de su obra posterior. Siguiendo la línea iniciada con su anterior película, Tiempos modernos (1935), una crítica al maquinismo y a la mecanización de la sociedad, Chaplin se enfrenta en esta ocasión a un de los temas más dramáticos y preocupantes de la época, el auge de los regímenes totalitarios y la expansión del fascismo a Europa. Y lo hace desde una postura carente del más mínimo rastro de ambigüedad, con convicción y contundencia, una actitud que le provocaría muchos problemas, puesto que los Estados Unidos mantenían en aquel momento una posición neutral respeto al conflicto . Pese a las coincidencias que se establecen entre la película y el desarrollo de los acontecimientos históricos que tuvieron lugar de manera casi paralela (la invasión de Ostelrich por parte del ejército de Tomania y la invasión alemana de Polonia, por ejemplo), el origen de film se remonta al año 1938. Chaplin, que estudió el dictador alemán Adolf Hitler durante cerca de dos años, definió el proyecto como un cóctel de drama, comedia y tragedia que retrataba la silueta grotesca y siniestra de un hombre que se cree un superhéroe y que piensa que sólo tienen valor su opinión y su palabra. El cineasta, de hecho, utiliza la figura de Hitler para realizar una brillante parodia de todas y cada una de las ideas políticas, culturales, sociales y económicas del nazismo, des la superioridad de la raza germánica hasta la sumisión incondicional del individuo a la comunidad, pasando por el antimarxismo y el antisemitismo .

Hynkel, el dictador de Tomania, es presentado como un hombre egoïsta, infantil, inseguro, incapaz de tomar decisiones de ninguna clase y todavía menos de gobernar un país: la bola del mundo con la que juega en una de las escenas más memorables del film, que acaba explotando, física y simbólicamente, en sus manos. Pero Hitler no es el único personaje de carne y hueso que inspiró a Chaplin: el dictador de Bacteria, Benzino Napoloni, está inspirado en el dictador fascista italiano Benito Mussolini. Garbitsch (del inglés garbage: basura), secretario del interior y ministro de propaganda de Hynkel, está inspirado en Joseph Paul Goebbels (1897 - 1945), ministro de educación popular y propaganda del gobierno nazi, y el Mariscal Herring evoca al Mariscal Hermann Wilhelm Göring (1893 - 1946), responsable de las fuerzas aéreas y uno de los máximos dirigentes de la Gestapo, los servicios secretos alemanes. La cruz gamada de los nazis, al mismo tiempo, aparece transformada en una doble cruz aprovechando un juego de palabras anglosajón que implica la idea de estafar.

Una historia dual

Chaplin adopta desde el principio una estructura dual, mostrando de mananera paralela las actividades del dictador Hynkel y sus colaboradores en la sede del gobierno de Tomania y las peripecias del barbero judío en su regreso a casa tras pasar muchos años en un hospital militar. Esta dualidad sirve al actor y director para parodiar el gobierno fascista y totalitario y, a la vez, para mostrar las pobres y miserables condiciones del gueto judío, atacado regularmente por las fuerzas de asalto del régimen. Pero a diferencia de Hynkel, que basa toda su fuerza en la palabra, el personaje del barbero judío, mucho menos trabajado que el del dictador, juega también un papel clave en el contexto de la filmografia de Chaplin, puesto que representa una clara evolución del personaje que hasta entonces había protagonizado la práctica totalidad de su obra, Charlot, el vagabundo ingenuo y solitario. El personaje del barbero, igualmente solitario y inocente, prácticamente no habla a lo largo de la película y, cuando habla, sus palabras no tienen el menor asomo de relevancia con respecto al desarrollo de la acción. En el momento decisivo de la historia, el discurso final, el personaje se transforma en el verdadero Charles Chaplin (El gran dictador, como ya hemos apuntado, es su primera película hablada), que lanza un canto a la esperanza tan optimista como desesperado. Charlot, alter ego de Chaplin en sus películas anteriores, ha muerto.

Un canto a la esperanza

El gran dictador, más que una crítica al fascismo y a los gobiernos totalitarios, más allá de la parodia / caricatura grotesca que propone de los gobiernos de Adolf Hitler y Benito Mussolini, es un canto a la esperanza, un canto a la democracia, la paz y la libertad. El mensaje del film, claro y contundente, es subrayado por Chaplin en el mítico discurso final, organizado para celebrar la anexión de Ostelrich a Tomania. El dictador Hynkel es confundido con el barbero judío por sus propios hombres (los dos personajes son interpretados por Chaplin), y este, tras el discurso del ministro de propaganda Garbitsch - "Hoy en día, democracia, libertad y igualdad son palabras que enloquecen al pueblo. No hay ninguna nación que progrese con estas ideas, que le apartan del camino de la acción. Por esto las hemos abolido. En el futuro cada hombre tendrá que servir al Estado con absoluta obediencia" - se ve obligado a dirigirse a una audiencia de millones de personas: "Nos hemos de ayudar los unos a los otros, los seres humanos somos así. Queremos hacer felices a los demás, no hacerlos desgraciados. No queremos odiar ni despreciar nadie. En este mundo hay sitio para todo el mundo (...) El camino de la vida puede ser libre y bonito, pero lo hemos perdido. La codicia ha envenenado las almas, ha levantado barreras de odio, nos ha empujado hacia la miseria y las matanzas. Hemos progresado muy deprisa pero nos hemos encarcelado a nosotros mismos: el maquinismo que crea abundancia nos deja en la necesidad. Nuestro conocimiento nos ha hecho cínicos, nuestra inteligencia, duros y secos. Pensamos demasiado y sentimos muy poco. Más que máquinas, necesitamos humanidad, más que inteligencia, tener bondad y dulzura. Sin estas cualidades, la vida será violenta, se perderá todo. (...) La desgracia que padecemos no es nada más que la pasajera codicia y la amargura de los hombres que tienen miedo de seguir el camino del progreso humano. El odio de los hombres pasará y caerán los dictadores y el poder que tomaron al pueblo será reintegrado al pueblo y así, mientras el hombre exista, la libertad no desaparecerá".

El contexto político de la época impediría que este contundente mensaje de paz y libertad llegara dónde tenía que llegar: la película sería prohibida de manera fulminante en Alemania (Hitler ya había prohibido de manera explícita las películas de Chaplin en el año 1937), Italia y todos los países ocupados por estas dos potencias, y tampoco se estrenaría en Brasil, Argentina y Costa Rica, entre otros países. En España, la película permanecería prohibida hasta en el año 1976. Tras el sangrante desarrollo de la segunda guerra mundial y de las atrocidades cometidas por el régimen nazi en los campos de concentración, Chaplin matizaría sus palabras y la verdadera intención de la película en sus memorias (publicadas en el año 1964): "Si hubiera tenido conocimiento de los horrores de los campos de concentración alemanes no habría podido rodar la película: no habría podido burlarme de la demencia homicida de los nazis; no obstante, estaba decidido a ridiculizar su absurda mística en relación con una raza de sangre pura".

1. Resumen

Un joven barbero es herido e internado en un hospital cuando luchaba en una guerra por su país. A su salida del hospital, mucho tiempo después del final de la guerra, se encuentra con un país totalmente distinto al que él había conocido. Los judíos, su religión, son discriminados, rechazados y viven en un gueto.

Unos días después de su salida del hospital, se pelea con las fuerzas de asalto y es salvado por un coronel a quién en la antigua guerra había salvado la vida.

Mientras, el dictador Hynkel se proponía conquistar el mundo libre y someterlo. Cuando ordenan al coronel que ataque el gueto judío, éste se niega y es encarcelado.

Cuando todo el ejército está listo para atacar, otro dictador llega con su ejército con el mismo objetivo que Hynkel. Hynkel lo recibe y le convence de que no ataque.

Durante todo este tiempo, el coronel escapa y se escapa en el gueto judío junto al barbero que también es buscado. Cuando van a ser apresados, logran escapar vestidos de militares. Llegan a la frontera, junto al ejército, que confunde al barbero con el dictador debido a su gran parecido. El dictador verdadero es apresado y encarcelado en un campo de concentración al ser confundido con el barbero.

El ejército conquista el pequeño país libre, pero el barbero, creído dictador, en un discurso proclama la libertad de todo su imperio y la eliminación de la ideología nazi.

2. Análisis de los dos personajes representados por Chaplin y el simbolismo de éstos

Chaplin representa en la película a dos personajes. Es primero es el joven barbero que luchó por su país y que ahora se encuentra con un orden del mundo completamente nuevo; el segundo personaje representado es un dictador, Hynkel, que ambiciona conquistar el mundo por medio de la fuerza.

El barbero acaba de salir del hospital y se sorprende de encontrarse en gueto judío en tal estado. Defiende sus ideas y sus posesiones (lucha para que no le pinten la barbería.) Es un personaje idealista que representa la libertad y la esperanza de cambio político para sus amigos y patriotas.

En cambio Hynkel es completamente opuesto. Es un personaje grotesco y patoso que simboliza la mano opresora y la dictadura. Es un tirano que se apoyó en el ejército para incitar miedo a la población. No tiene escrúpulos. Un ejemplo de esto lo vemos tras su discurso inicial en el que critica a los judíos y más tarde como necesita el crédito de un banquero judío, ordena a sus tropas que no molesten a los habitantes del gueto, pero al serle denegado el crédito, toma represalias.

3. Discurso inicial y final de Hynkel y su suplantador

En el discurso inicial Hynkel odia y rechaza a los judíos. Los insulta e incita al pueblo a marginarlos, odiarlos y rechazarlos. Igualmente, anuncia que conquistará el mundo y lo someterá a su poder para así crear un poderoso ejército con el que conquistar a todos los países libres y adueñarse del mundo por la fuerza. Es un discurso con una ideología claramente neo-nazi.

En cambio, en el discurso final del suplantador, se hace alusión a la libertad y a la esperanza. Chaplin defiende ante todo la solidaridad entre humanos con el fin de crear un mundo unido y mejor que el actual. Critica y rechaza las ideas de Hynkel. En una frase, el discurso se podría describir como: Si se conquista el mundo sin fuerza, éste será más solidario y estará más unido.

4. Simbolismo de la escena en la que Hynkel aparece jugando con un globo terráqueo

La escena en la que Hynkel aparece jugando con un globo terráqueo es una de las más significativas de la película. Representa como el dictador tiene el mundo en sus manos y juega con él. Al intentar dominarlo y lanzarlo como una pelota se acaba pinchando. Esto significa que una persona nunca puede dominar el mundo y manejarlo como si nada, imperiosamente él solo. Nunca se podría hacer porque sino el “mundo” se volvería a pinchar.

5. ¿Qué tipo de Estado aparece en la película?

En la película aparece claramente un Estado dictatorial típico de los Estados tradicionales en los que el poder está solamente en manos de unos pocos privilegiados que gobiernan y mandan sobre la gran mayoría que es el pueblo. Normalmente este poder es ilegítimo, es decir, que se mantiene gracias al uso de la fuerza no del apoyo de la mayoría.

En la película el poder lo tiene Hynkel y solo hay unos pocos privilegiados que son los que ayudan a gobernar a Hynkel y le asesoran.

6. ¿Hay igualdad de todos los ciudadanos?¿Qué tipo de discriminación existe? Reflexiona sobre su injusticia

No hay igualdad entre todos los ciudadanos ya que los judíos son discriminados. El tipo de discriminación que hay en la película es religiosa ya que los judíos, que no son cristianos, son discriminados y marginados porque no creen en Jesús como Hynkel sí que hace. Es una tremenda injusticia ya que debe existir, como existe en los Estados modernos, una libertad de creencia religiosa, sin que nadie te obligue o someta de forma alguna para que abandones tus creencias y creas en los que no crees para no ser así distinto a los demás.

7. Valora la democracia y para ello fíjate en el discurso final

Hemos decidido incluir en el trabajo el discurso completo para así después poder comentarlo. El discurso es el siguiente:

Lo siento, pero no quiero ser emperador. No es lo mío. No quiero gobernar o conquistar a nadie. Me gustaría ayudar a todo el mundo --si fuera posible--: a judíos, gentiles, negros, blancos. Todos nosotros queremos ayudarnos mutuamente. Los seres humanos somos así. Queremos vivir para la felicidad y no para la miseria ajena. No queremos odiarnos y despreciarnos mutuamente. En este mundo hay sitio para todos. Y la buena tierra es rica y puede proveer a todos.

El camino de la vida puede ser libre y bello; pero hemos perdido el camino. La avaricia ha envenenado las almas de los hombres, ha levantado en el mundo barricadas de odio, nos ha llevado al paso de la oca a la miseria y a la matanza. Hemos aumentado la velocidad. Pero nos hemos encerrado nosotros mismos dentro de ella. La maquinaria, que proporciona abundancia, nos ha dejado en la indigencia. Nuestra ciencia nos ha hecho cínicos; nuestra inteligencia, duros y faltos de sentimientos. Pensamos demasiado y sentimos demasiado poco. Más que maquinaria, necesitamos humanidad. Más que inteligencia, necesitamos amabilidad y cortesía. Sin estas cualidades, la vida será violenta y todo se perderá.

El avión y la radio nos han aproximado más. La verdadera naturaleza de estos adelantos clama por la bondad en el hombre, clama por la fraternidad universal, por la unidad de todos nosotros. Incluso ahora, mi voz está llegando a millones de seres de todo el mundo, a millones de hombres, mujeres y niños desesperados, víctimas de un sistema que tortura a los hombres y encarcela a las personas inocentes. A aquellos que puedan oírme, les digo: "No desesperéis".

La desgracia que nos ha caído encima no es más que el paso de la avaricia, la amargura de los hombres, que temen el camino del progreso humano. El odio de los hombres pasará, y los dictadores morirán, y el poder que arrebataron al pueblo volverá al pueblo. Y mientras los hombres mueren, la libertad no perecerá jamás.

¡Soldados! ¡No os entreguéis a esos bestias, que os desprecian, que os esclavizan, que gobiernan vuestras vidas; decidles lo que hay que hacer, lo que hay que pensar y lo que hay que sentir! Que os obligan ha hacer la instrucción, que os tienen a media ración, que os tratan como a ganado y os utilizan como carne de cañón. ¡No os entreguéis a esos hombres desnaturalizados, a esos hombres-máquina con inteligencia y corazones de máquina ! ¡Vosotros no sois máquinas! ¡Sois hombres! ¡Con el amor de la humanidad en vuestros corazones! ¡No odiéis! ¡Sólo aquellos que no son amados odian, los que no son amados y los desnaturalizados!

¡Soldados! ¡No luchéis por la esclavitud! ¡Luchad por la libertad!

En el capítulo diecisiete de san Lucas está escrito que el reino de Dios se halla dentro del hombre, ¡no de un hombre o de un grupo de hombres, sino de todos los hombres! ¡En vosotros! Vosotros, el pueblo tenéis el poder, el poder de crear máquinas. ¡El poder de crear felicidad! Vosotros, el pueblo, tenéis el poder de hacer que esta vida sea libre y bella, de hacer de esta vida una maravillosa aventura. Por tanto, en nombre de la democracia, empleemos ese poder, unámonos todos. Lucharemos por un mundo nuevo, por un mundo digno, que dará a los hombres la posibilidad de trabajar, que dará a la juventud un futuro y a los ancianos seguridad.

Prometiéndoos todo esto, las bestias han subido al poder. ¡Pero mienten! No han cumplido esa promesa. ¡No la cumplirán! Los dictadores se dan libertad a sí mismos, pero esclavizan al pueblo. Ahora, unámonos para liberar el mundo, para terminar con las barreras nacionales, para terminar con la codicia, con el odio y con la intolerancia. Luchemos por un mundo de la razón, un mundo en el que la ciencia y el progreso lleven la felicidad a todos nosotros. ¡Soldados, en nombre de la democracia, unámonos!

Hannah, ¿puedes oírme? ¡ Dondequiera que estés, alza los ojos! ¡Mira, Hannah! ¡ Las nubes están desapareciendo! ¡El sol se está abriendo paso a través de ellas! ¡ Estamos saliendo de la oscuridad y penetrando en la luz! ¡ Estamos entrando en un mundo nuevo, un mundo más amable, donde los hombres se elevarán sobre su avaricia, su odio y su brutalidad! ¡Mira, Hannah! ¡ Han dado alas al alma del hombre y, por fin, empieza a volar! ¡ Vuela hacia el arco iris, hacia la luz de la esperanza! ¡ Alza los ojos, Hannah! ¡ Alza los ojos!

Podemos ver que este discurso es completamente anti-nazista ya que critica a los dictadores y a los Estados dictatoriales y promueve la unión del pueblo para beber a crear una democracia en la que no solo unos pocos tengan el poder sino en la que todo el mundo pueda votar y elegir a sus representantes interviniendo así en el gobierno.

Gracias al discurso podemos apreciar lo valioso que es vivir en un país como es España que posee un gobierno democrático en la que nadie está marginado o discriminado. Todos podeos optar a ser alcaldes, concejales y demás y para ello no necesitamos ser el hijo de un dictador o similar sino tener el apoyo del pueblo votante.

8. Valoración crítica

La película me ha gustado mucho y ha resultado entretenida. Está llena de contenidos políticos, satíricos y críticos hacia las dictaduras, pero aún así no logro entender porque fue prohibida en España.

Estoy de acuerdo con la crítica que el autor de la película hace a las ideologías de su época principalmente el nazismo porque pienso que la unión hace la fuerza pero para que se haga de verdad, esa unión no se debe de crear con la fuerza sino con la voluntad.

Clasico de Charles Chaplin

Discurso de Charles Chaplin en El Gran Dictador 1940.























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